Oración a Santa Fatalita

Santa Fatalita Bendita, que en el Cielo estás suscrita,
el alma de los demás no tiene recovecos para tu verdad.

Me entrego a ti sin tardanza, con lo que mi fe alcanza,
para asumir mi condición humana, que siempre es extraña.

En ti buscaré cobijo, cuando contemple los entresijos,
de tantos hermanos y hermanas que visitan mis entrañas.

Una vez más pido tu clemencia, más fiable que mi conciencia,
concédeme reír con desparpajo ante las faenas y los trabajos.

Dame paz, humor y sapiencia, al margen de la ciencia,
que tu empirismo amoroso me ayude a transitar lo desastroso.

Soy tu fiel devota y muy dispuesta seguidora,
entregada a la causa pérdida de reivindicar cada día nuestras idas y venidas.

Patrona de peregrinos tenaces y espíritus mordaces,
Santa Fatalita Bendita, ayúdame a entender los chistes de la Vida.

Amén.

María Colodrón, del Nuevo Santoral para Entrañables Despistados.