La nostalgia optimista

Queridos todos,
Durante la temporada estival, y más aún mientras discurre el mes de agosto con su ritmo amodorrado e implacable que cuando una quiere darse cuenta ya ha transcurrido en un visto y no visto sin miedo ni vergüenza ni apenas esfuerzo, la nostalgia responde a la invitación de acompañarnos en planes e imprevistos, reencuentros y despedidas, en el recuerdo de algunos veranos eternos de antaño y en ciertas decisiones sobre lo que no queremos volver a encontrarnos aunque muy posiblemente acabaremos haciéndolo. 
 
La visita de la nostalgia suele anunciarse con algún tironeo carateristico entre el deseo exigente de disfrutar y la necesidad irrevocable de descansar; la firme intención de aprovechar para hacer de todo y el impulso tenaz de aprovechar para no hacer nada; la apetencia por experiencias novedosas y el gusto por nuestras costumbres de siempre. 
 
En definitiva, el verano nos regala momentos privilegiados para contactar con la diferencia entre kairós, o la cualidad del tiempo oportuno, y cronos, o el transcurrir inexorable del tiempo; y para reflexionar, si se quiere, sobre la búsqueda de lo memorable y el encuentro con el olvido.
 
Ardió el valle del Tietar, también la sierra norte, Sayago y muchos otros lugares preciados. Tan imborrable el dolor por la devastación como el agradecimiento por muchas vivencias que tuvieron lugar en tan inolvidables parajes. Inmensas las pérdidas, inmensos los recuerdos. 
 
Después de todo, con ganas y sin garantías, con incertidumbre y sin apuro, nos encontramos retocando algunas propuestas mientras que otras dejan paso en la programación del curso para que se vayan gestando y, si es posible, alumbrando encuentros y proyectos alentados por el Espíritu de los tiempos, que abruma y renueva a la vez.
 
Los muñecos protagonizarán la transición entre despedirnos del verano e iniciar el curso, con una semana de formación intensiva del 31 de agosto al 6 de septiembre en Violeta Blanca. Aunque el año pasado no contemplábamos repetir formato y planteamiento, volvemos a ofrecerlo para dar a conocer, facilitar la investigación y afianzar el uso de esta herramienta incomparable para el acompañamiento. Queda el interrogante de si volveremos a reprogramarla en próximas temporadas. Quién sabe, parece improbable aunque no imposible. Los planes tendrán que adaptarse a las necesidades y no lo contrario. Las circunstancias cuentan aunque no decidan. Por de pronto disfrutaremos de lo que muñecos y participantes descubran, ofrezcan y generen en mutua colaboración durante los siete días del encuentro. 
 
A mediados de septiembre está previsto retomar las supervisiones presenciales y en formato online. Con periodicidad mensual o quincenal, en horario de mañana o de tarde, se ofrecen opciones alternativas para compatibilizar necesidades y circunstancias. 
 
En torno al inicio del otoño en el hemisferio norte, que este año comienza el 23 de septiembre, se renuevan varias propuestas con algunos ajustes consensuados: 
 
El sábado 19 de septiembre, comienza el ciclo de jornadas para mujeres en Violeta Blanca, inspiradas por momentos significativos del calendario tradicional celta. Se han propuesto seis encuentros,  en formato de sábados caleidoscópicos, a lo largo del curso. Las temáticas y preparativos que se requieran se detallarán para cada ocasión. Como el año anterior, mantienen su carácter abierto y, en esta primera ocasión en torno a MABON y la celebración de la cosecha, el reencuentro de la mujeres veteranas facilitará el recibimiento de quienes deseen incorporarse. Por supuesto, todas las interesadas son bienvenidas. 
 
El primer fin de semana de octubre retomamos el ciclo de «Recursos sistémico-existenciales para acompañar lo cotidiano y lo trascendente». Este segundo año de la presente promoción se desarrollará en torno a la cartografía de lo sutil y la posibilidad de renovar pactos con el alma. Como hemos adelantado el residencial del curso al puente de diciembre, disfrutaremos de la convivencia grupal y de todo lo que nos regala, antes de que cambie el año y llegue la recta final. 
 
Por su parte, el grupo para la tercera promoción sigue formándose pues dentro de un año, en septiembre de 2027, iniciaremos de nuevo la travesía como «peregrinos de la experiencia». Mucha alegría por el interés paciente y la confianza comprometida de los que ya habéis pedido participar. Inimaginable acogida de la propuesta, generoso compartir de los que ya la han disfrutado o lo están haciendo. 
 
A finales de octubre, volveremos a ofrecer la posibilidad de participar en el monográfico sobre crisis de realismo y acompañamiento existencial en Violeta Blanca. Se trata de la tercera ocasión que se programa y, dado el interés generado y las conclusiones compartidas, se ha ampliado a dos encuentros. El primero tendrá lugar el viernes 23 y el sábado 24 de octubre. El segundo cerrará la temporada y nos reunirá el 18 y 19 de diciembre, justo antes del cuarto domingo de Adviento y el inicio de las vacaciones escolares de invierno. Aunque no se exige, sí se recomienda la participación en ambos para disfrutar de la experiencia y los contenidos completos. 
 
Antes de todo ello, seguirá discurriendo agosto. Esperemos que nos obsequie con alguna tormenta de verano que ayude a refrescar el ambiente y las ideas. Os deseo también que la pausada nostalgia y el resuelto optimismo dancen acompasadamente durante vuestras próximas singladuras.
 
Abrazo y abrazos,
María Colodrón, agosto de 2026.