La sonrisa del viento

Queridos todos,

nuestro amigo marzo se ha hecho hueco en estas jornadas de trasiego, con el pie cambiado por reclamos bisiestos y tropelías climáticas. Las Candelas se engalanaron de sol; llegó el dragón de madera para acompañarnos durante la temporada anual; San Valentín enterró amablemente la sardina; y el entretiempo comenzó a regalarnos amapolas despistadas, granizos traicioneros y arcoiris comprensivos.

No siempre es sencillo hacer el cribado y engarzado de sucesos. Igual que fácilmente confundimos lo importante con lo urgente, también nos cuesta diferenciar lo significativo de lo llamativo y lo obvio de lo señalado. Los procesos no siempre son procesuales, o como diría Harpur: «por más que deseemos que el camino del alma sea recto y ascendente, lo más probable es que sea serpenteante y que esté plagado de regresiones, giros descendentes y miradas hacia atrás.» (La tradición oculta del alma, pg. 65). Por mucho que pretendamos anticipar hitos o secuenciar cambios, la lucidez y el amor crecen en el misterio y se revelan en lo inesperado.

El universo nos sigue obsequiando en cada celebración de cumpleaños y de no-cumpleaños. Alicia necesita entrenarse en creer cosas imposibles y Garrido nos recuerda que: «es imposible y esa es nuestra ventaja». Supongo que de eso tratan los milagros, de la voluntad de creer, como en la obra de Pablo Messiez. Confiar sin garantías, esperar sin razones…

Entre bulbos y reflexiones, intento plantear siguientes pasos y próximos encuentros, sin dejar de contemplar el horizonte y sin querer anticiparme demasiado. Por eso, en el calendario de la web, ya está colgado el dossier del residencial del puente de mayo: «Itinerarios de transformación espiritual: elementos de la tradición taoista y de la tradición alquímica». Siguen en pie los retiros estivales, uno de carácter más expansivo y formativo «Conflictos nucleares y pactos del alma»; y el otro de talante muy diferente desde el silencio y la oración «Itinerarios de transformación espiritual: previos a la fe y propuesta cristiana». Ya hay personas inscritas en ambos y si alguien tiene interés le puedo facilitar la información práctica por WhatsApp. Por supuesto, en cuanto los dossieres estén preparados, se subirán a https://mariacolodron.es/calendario/

En breve San Patricio, Noruz y la Pascua, brindemos una vez más por todas las resurrecciones cotidianas y trascendentes de los ciclos naturales, de nuestros peregrinajes existenciales y de las alianzas del alma. 

Abrazo y abrazos, 
María, marzo de 2024.