Horizontes íntimos

Queridos todos, 


Es difícil saber cuando nos encontramos a destiempo para el amor y cuando estamos en el tiempo de desamor. Más complejo aún resulta escudriñar el horizonte adentro, dejarse hacer y vivir desde lo que se recibe, asumir que la expansión sólo adquiera sentido en lo inevitablemente interno, en lo recóndito infinito, en lo más oscuro de lo profundo. 
 
Explorando con los participantes de «Los cuidados del alma», en esta segunda temporada del lance actual de los lunes lunáticos, pudimos contactar con la multiplicidad del ser, la comunión en la búsqueda de sentido, el encuentro con lo transpersonal en nuestras aportaciones personales y con lo personal en nuestras propuestas transpersonales. Entre las reflexiones sobre lo vivido y lo contemplado nos encontramos que: «la voluntad se encarga de construir proyectos que permitan hacer tangibles los sueños del alma»; «el propósito permite reconciliar misión y necesidad»; o que «el deseo es la brújula del ego, mientras que el anhelo es la brújula del Espíritu». 
 
Es por tanto que lo que necesita ser creado, agazapado por siempre y desde siempre en nuestro interior, espera a que se apaguen los entretenimientos, se desactiven los automatismos, descansen las pretensiones, se silencien las ideas, se aminoren las autorreferencias, desaparezcan las fórmulas… para poder emerger, manifestarse, habitar nuestra soledad y regalarnos el encuentro entre alma y Espíritu hasta el infinito y más allá. 
 
Muchas crisis han sido necesarias para ello; muchos pactos renovados, otros transformados; muchas dudas sobre nuestra cordura; muchas reclamaciones e incomprensiones; y mucho desapropiamiento. Por eso, el único premio es uno mismo. Aunque pocos lo crean, aunque aún menos lo pretendan, el premio es aquello a lo que, una vez otorgado, nunca podremos ni querremos renunciar: ser incondicionales amantes de nosotros mismos, ser amados confiados del Misterio. 
 
En definitiva, seguimos explorando, ampliando y profundizando sobre esta nuestra condición humana, tan frágil y admirable, a través de las distintas propuestas y actividades de Violeta Blanca y su arca: monográficos, ciclos formativos, laboratorio de reciclaje para profesionales, talleres residenciales sobre itinerarios espirituales y espacios de encuentro. Para más información puedes consultar aquí https://mariacolodron.es/calendario/
 
Abrazo y abrazos, compartiendo tulipanes y mimosas, el entierro de la sardina y muchos tréboles de cuatro hojas. 
 
María, marzo de 2025.
 
Foto de Joan Escrivà