Los recodos del olvido

Queridos todos,

mientras se iba gestando este primer plenilunio de otoño, surgian preguntas como eslabones de una cadena soldándose gracias a cierta curiosidad cómplice e irredenta: ¿cómo sería hacer un inventario de afectos?, ¿se solapan los paisajes biográficos y los históricos?, ¿olvidar es descatalogar el recuerdo?, ¿se puede descolonizar nuestra memoria?, ¿y habitar nuestra interioridad?, ¿cómo nos percibe el Espíritu de los Tiempos?
 
Sin respuestas y con muchas ganas de investigar estas cuestiones, planteo el residencial del puente de diciembre (del viernes 5 al lunes 8) como una oportunidad para hacer inventario de afectos, relacionarnos con la recuperación de la memoria histórica a través de nuestra biografía y de nuestra memoria biográfica a través de la Historia, explorar los paisajes habitado y deshabitados de nuestra interioridad y alguna otra hazaña existencial.
 
Hasta entonces seguimos mapeando lo intangible, cartógrafos de lo sutil por vocación, dentro del laboratorio de reciclaje para profesionales en el que abordaremos «La triada clásica cuerpo-alma-espíritu» (9 y 23 de octubre, 6 y 20 de noviembre); continuando con lo desplegado en el primer encuentro de «Los cuidados del alma» sobre los territorios de sentido, conexión y ánimo; también en el ciclo formativo de «Recursos sistémico-existenciales para acompañar en lo cotidiano y lo trascendente» cuyo segundo módulo versa sobre las cosmovisiones ancestrales y el paradigma de la complejidad.
 
El nuevo formato de los encuentros para mujeres en Violeta Blanca se estrenó auspiciado por «Protectoras, madrinas, abuelas y ancestras». La próxima cita es el sábado 25 de octubre para acoger la energía del otoño y dialogar con el viento del oeste. Además, el lunes 17 de noviembre nos acompañarán KUN, SUN, LI y TUI como arquetipos femeninos en el taoismo para darnos a conocer sus dones y carencias, así como sus relaciones de interdependencia alquímica. 
 
En estos tiempos cuánticos donde tanto acontece mientras parálisis e irreversibilidad se entrechocan, os deseo dulzura en vuestro ofrecer y serenidad en vuestro recibir. Abrazo y abrazos, 
 
María Colodrón, octubre de 2025.