Serpientes y despertares

Queridos todos, 
Hace tiempo me fasciné con una novela de Vonda N. McIntyre. Un relato postapocalíptico con elementos de crítica social, novela fantástica, conflictos entre cosmovisiones y todo un tratado de amor incondicional por la vocación de servicio, la naturaleza y el Misterio. Durante años me acompañó la imagen de la «serpiente del sueño» que da título al libro. Si alguien puede hacerse con un ejemplar, se lo recomiendo y espero que disfrute enormemente de su lectura. Algunos dicen que ha envejecido mal, a mí me parece que sigue siendo una maravilla por muchos motivos: el contraste entre los gestos de ternura y la dureza de las condiciones de supervivencia; la mirada hacia la sostenibilidad; la reflexión sociopolítica y antropológica; los elementos de sabiduría ancestral; y lo imprevisible de cada transición entre escenarios y sucesos. 
 
Antes de leer las aventuras de Serpiente, la curandera protagonista, las serpientes me acompañaron a lo largo de mi infancia y juventud como imagen totémica y protectora. Años después de conocer este personaje, me regalaron el nombre de Tlahuilcoatl, «serpiente de luz», en la tradición mexica. Un apelativo que me recuerda a otros contrastes que forman parte de mi vida, como Violeta Blanca o «auditoría existencial». Indudablemente me resulta sugerente y encantadora la imagen tan antitética del culebrear entre pisadas y hojarasca, alumbrando un camino, aclarando un transitar. Al fin y al cabo me dedico a enseñar, o al menos lo intento, la posibilidad e importancia de transformar los enredos en soluciones y de traducir los conflictos internos en heroicidades existenciales. 
 
Quizás por ello me sigo enfrascando en propuestas que son bastante odisea y tienen algo de búsqueda del tesoro, puede que también un ligero toque a gincana o a campamento Krusty, pero muy poco de camino asfaltado y de curricula aparente. Todos los dossieres están ya enlazados con las fechas correspondientes del calendario en la web. Pero no puedo dejar de hacer la presentación de mis felices propósitos en este circo de tres pistas particular que supone responder a las peticiones, responder a las ilusiones y responder a las necesidades dentro de las circunstancias:
 
Candelas, la convocatoria del círculo de mujeres que se ha convertido en una tradición y el próximo fin de semana cumple dieciocho años.
 
Genograma y narrativas de vínculo y apego, el monográfico a través de que deseo transmitir la importancia de la reconstrucción de narrativas para poder reconciliarnos con nuestro origen y afianzar nuestros pasos.
 
Más monográficos sobre el pensamiento complejo, las crisis de realismo, las cosmovisiones ancestrales, el rescate daimónico y otras oportunidades existenciales. 
 
Ciclo formativo de «Recursos sistémico-existenciales para acompañar en lo cotidiano y lo trascendente», la excusa perfecta para divertirnos creando y reflexionando mientras nos entrenamos en respeto y cooperación. 
 
Inventario de afectos y memorias descatalogadas, la última criatura de «Arte y Transformación» para investigar sobre las posibilidades que ofrece la creación de paisajes afectivos para rememorar y recuperar nuestra memoria histórica y personal. 
 
Retiro de silencio para seguir explorando itinerarios espirituales y personalización de la fe. 
 
Formación intensiva sobre la herramienta de los muñecos desde el enfoque sistémico-existencial para el acompañamiento de procesos humanos, a través del que vuelvo a honrar y agradecer todo lo que me han ofrecido los muñecos y las personas interesadas en aprender su manejo.
 
En breve el Imbolc y la celebración de las Candelas para acompañar y dejarnos acompañar por los ciclos naturales, personales y universales. Como el del despertar de la primavera y el retorno de la luz. ¡Feliz fiesta de las semillas de Brigit y que la inspiración nos acompañe!
 
Abrazo y abrazos, 
María Colodrón, enero de 2026.